martes, 29 de marzo de 2011

Nada con exceso, todo con medida: orgasmos

¿Cómo vives tu sexualidad durante el embarazo? Ciertamente el problema ya no es el querer o no tener un encuentro íntimo con tu pareja, sino la incertidumbre de lo que puede provocar el disfrute de éste.

Tal vez has escuchado la recomendación de evitar los orgasmos y todo tipo de actividad que pueda estimularlos, debido a que estos pueden ser la causal de contracciones de parto ¿cierto? Así estés cerca de la fecha de parto, el sexo de ningún modo podrá adelantar el alumbramiento, siempre y cuando, tengas un embarazo sin riesgos. Es cierto que el orgasmo puede generar algunas contracciones en tu vientre, pero son muy diferentes a las contracciones del parto.

Te preguntarás ¿Qué importancia tiene considerar lo ocasionado por los orgasmos durante el embarazo? En ocasiones, las parejas para evitar el dilema de lo que implica una relación sexual suelen recurrir a ciertas alternativas, dándole lugar a distintas posiciones o movimientos que guíen las limitaciones físicas por las que atraviesa una mujer cuando está embarazada, como lo son: el sexo oral y/o anal. La cuestión aquí sería ¿Qué de bueno hay en buscar otras opciones?

Ciertas investigaciones han demostrado que al ejercer el sexo oral, tu pareja sopla aire al interior de tu vagina, lo que pudiera ocasionar que una burbuja de aire viaje por una de las arterias y bloquee un vaso sanguíneo, causando lo que se conoce como embolia. Lo que pudiera ser peligroso para ti y para tu bebé.

Lo que se refiere al sexo anal, es sin duda preferible evitar. Debes tener en cuenta que los vasos sanguíneos en esa área también aumentan de tamaño ya que reciben más sangre, siendo frecuente la apariencia de hemorroides. Es decir, además de que puede ser incómodo, puede haber inflamación y a su vez se incrementan las posibilidades de que haya sangrado y hasta de que se generen infecciones en tu recto que luego se pasen a tu vagina.

Ahora que consideras los pro y contra de tales alternativas no hay más que el disfrute de una relación habitual.

martes, 22 de marzo de 2011

Contigo compartiré mi vida… y mi embarazo ¿por qué no?

Alguna vez te has cuestionado si ¿Los síntomas característicos del embarazo se hacen presentes en tu pareja? Esto es cierto, pero ¿sabes a qué se atribuye tal fenómeno?

Investigaciones recientes señalan que al estar embarazada emites señales en el organismo de tu pareja, con la finalidad de prepararlo para la paternidad generando un comportamiento menos sexual, más estable, comprensivo y afectuoso.

Es entonces cuando el hombre comienza a tener síntomas de embarazo como: náuseas, vómitos, antojos, cansancio, presión arterial baja, cambios de humor, aumento de peso, calambres en las piernas y hasta dolores abdominales semejantes a las contracciones, entre otras. Lo que se debe al llamado Síndrome de Couvade*.
El Síndrome de Couvade es comúnmente utilizado en psiquiatría para describir manifestaciones psicosomáticas en los hombres, es decir, cambios de orden anímico que se hacen presentes en el cuerpo, en relación con los procesos genéticos.

Lo que ocurre en el cuerpo de tu pareja durante tu embarazo según investigaciones, muestran que la mitad del instinto paternal tiene su origen dentro del cuerpo del hombre, en sus hormonas, en donde encontramos ciertos cambios como:
  • Los niveles de testosterona disminuyen, generando un comportamiento más estable, disminuyendo su agresividad, competitividad y deseo sexual.
  • Los niveles de estradiol y prolactina se incrementan, y los niveles de glucocorticoides disminuyen, siendo necesarios para que el organismo resista situaciones de estrés, logrando en conjunto que se despierte en el hombre su instinto paternal, temperamento comprensible y afecto.
Cabe mencionar que este síndrome no se da en todos los casos de hecho existen cifras que señalan que la posibilidad de experimentarlo es del 10% si el embarazo es normal y del 25% si es un embarazo riesgoso en mayor o menor grado, sin embargo, se sabe que el factor psicológico coadyuva sino en la presencia absoluta del síndrome, sí en ciertos síntomas, sobretodo en aquellas parejas que mantienen una constante proximidad durante la gestación.

Así que... compartamos desde un delicioso antojo hasta un indeseable vómito.

martes, 15 de marzo de 2011

Si quieres... claro que puedes

¿Qué? ¡Que no puedes tener relaciones durante el embarazo! Eso te alarma ¿verdad? Una vez más nos encontramos ante un sonado mito, pues debes saber que puedes mantener relaciones sexuales durante toda la gestación, siempre y cuando el embarazo se desarrolle normalmente, tanto en el aspecto físico como en el anímico, siendo este ultimo un factor de suma importancia para la salud no sólo del bebé sino de la pareja en sí.

En muchos casos se tiene cierto miedo de dañar al bebé al ejercer la práctica sexual y más que un daño físico lo que se está originando es un daño de carácter emocional, te suena el decir “no quiero” a la par de “ya no me tocas”.

Debes tener en cuenta que los cambios emocionales son demasiados y si además te encuentras con el constante pensar de que tener un encuentro íntimo con tu pareja ocasionará un mal a tu bebé, pues definitivamente no llegarás a nada satisfactorio, por más comprensiva que sea tu pareja.

Una consideración que no esta demás contemplar es que en la mayoría de los casos (no en todos, que quede claro) el primer trimestre de gestación es donde recae los llamados antojos, vómitos y mareos; por lo que pueda ser menos seductor el concebir una relación sexual o hasta el simple hecho de las caricias.

No menos problemático es el tercer trimestre donde el volumen de tu panza ya aumento considerablemente y quizá sea el impedimento de alguna posición deseada, desatando ciertas complicaciones ¿no crees? Aunque diría que el chiste es acoplarse como lo que son… una pareja.

Nos queda el segundo trimestre donde hayamos que se manifiestan deseos sexuales en mayor grado, cuando las náuseas han pasado y la panza aún no ha crecido tanto. Además, en este tiempo hay una mayor circulación de sangre a tu vagina y tus senos, tienen un aumento en la sensibilidad y en ocasiones, el deseo aumenta. Si es así ¡disfrútalo!

Haciendo hincapié en el aspecto psicológico puede ser bastante positivo para ti tener este contacto íntimo con tu pareja cuando estás en un momento como este… el embarazo.

martes, 8 de marzo de 2011

¡Detente no comas mango, chance y sale todo un mangazo!

Mmm riquísimos los antojos durante el embarazo ¿apoco no? pero mejor aún cuando son complacidos. Un mito favorecedor de caprichos, eso son los antojos.
Entre el 60 y el 90% de las embarazadas sufren, los tan conocidos antojos de los que indudablemente has escuchado decir que deben ser satisfechos a la brevedad, argumentando que de no ser así el bebé saldrá con cara de lo que no se comió o incluso ocasionará un daño a éste el no haberlo ingerido.
Los antojos son variados, sin embargo, en su gran mayoría oscilan entre las comidas saladas, condimentadas, picantes, bebidas con gas y hielo picado, que por cierto, estas dos últimas se han vuelto eficaces para detener las tan molestas nauseas y vómitos. Sin embargo, está comprobado que no complacer dichos antojos no ocasionará ningún daño al bebé.
A estas alturas te preguntarás ¿porqué se presentan dichos antojos? Pues bien, entre los factores que los ocasionan nos podemos encontrar con:

Los cambios hormonales que sufres, y que en ocasiones tu pareja también los padece (increíble pero cierto), pueden modificar sus gustos y deseos en lo relacionado a olores y por supuesto a alimentos. He aquí la explicación de que quizá una comida que anteriormente no tolerabas ahora sea la más anhelada para tu paladar.

Las causas psicológicas, haciendo hincapié en que los antojos no sólo sacian un deseo alimenticio sino también emocional. Por ejemplo pedir a tu pareja que te consiga algún producto a media noche te hace creer que te apoya, te consiente y está dispuesto a sacrificarse por ti.

Ahora ya lo sabes, no tengas cuidado en no atender alguno de tus antojos, que quizá en lugar de aportar beneficios al bebé puede estarlo perjudicando por los pocos nutrientes que contiene lo que ingieres.

martes, 1 de marzo de 2011

Por el futuro bebé... ¡salud!

Si eres de las chicas que les gusta conbeber seguro esto es de tu interés.

Son innumerables las ocasiones que hemos escuchado decir que después de los tres primeros meses de embarazo se puede tomar alcohol ¿te has cuestionado, qué de cierto hay en esto?

Seguramente se tiene en cuenta que el consumo del alcohol en grandes cantidades puede producir defectos de nacimiento, tanto físicos como mentales, pero ¿por qué no considerar que beber alcohol moderadamente o inclusive ligeramente también puede causar daños al feto?

Al fin de cuentas si tomas alcohol, el entonces feto también lo está haciendo. Y ¿por qué es dañino? Pues bien esto se debe a que el alcohol atraviesa la placenta rápidamente y llega al feto y como éste aún es inmaduro, tarda mucho más tiempo en metabolizar el alcohol que tu propio cuerpo, además las grandes o pequeñas cantidades de alcohol ingeridas durante el embarazo están estrechamente vinculadas con el déficit de atención en los niños.

Por si esto fuera poco debes saber que el beber alcohol durante la gestación, aumenta las probabilidades de pérdida del embarazo, de bajo peso al nacer el bebé, de un nacimiento sin vida e incluso de muerte durante el comienzo de la infancia.

No han sido comprobables de manera porcentual los daños que ocasiona la ingesta de alcohol pero lo más recomendable es que no lo hagas, de esta manera estarás asegurando una verdadera salud para tu bebé.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Las jóvenes, los mitos y verdades sobre el embarazo

Según lo indican datos de la gaceta médica de México, solo la mitad de los jóvenes sexualmente activos usa algún tipo de anticonceptivo, siendo el motivo que desencadena en embarazos no planeados y probablemente no deseados. Pese a que no existe una cifra fidedigna, nos encontramos con jóvenes que su embarazo es debido a una carencia de información verídica acerca del tema.

Son incontables las campañas que se han encargado de dar información acerca de los métodos anticonceptivos, pero ¿Dónde se hayan aquellas que confronten las ideas antiguas acerca del embarazo? Tal vez desde allí se ubica el problema, cuantas veces no hemos escuchado el mito de que si tienes relaciones por vez primera no corres el riesgo de quedar embarazada. Es esta creencia y muchas más las que hacen posible que el embarazo surja como un “problema de carácter social”

Una vez que las jóvenes se hayan ante un embarazo sea cual fuere la razón, es insaciable la información errada que le rodea, y es en este momento cuando cabe la cuestión ¿si no se supo prevenir un embarazo, se sabrá que hacer estando embarazada? ¿Qué sabes sobre los procesos que ocurren durante el embarazo?

Es sabido que el estar embarazada es encontrarse en constantes cambio de orden tanto fisiológico como psicológico durante 36 o 40 semanas, no obstante existe un tercer factor… el de los mitos que giran en torno a lo ocurrido durante el embarazo, que si bien son “consejos” recibidos de alguna persona con intención de prevención, también pueden ser datos confusos y perjudiciales para la salud de la embarazada incluso del bebé.

En esta sección pretendo dar a conocer algunos mitos, de los que se entreteje toda una serie de especulaciones que además han logrado que se tenga cierta incertidumbre acerca de su veracidad, además de contrastar con opiniones de expertos en la materia lo cierto o falso que hay en dichas ficciones. Esto con la intención de que las jóvenes se informen acerca de lo que un embarazo implica y no creer lo que se dice al respecto.